ELISABET OSORIO · AUTORA
No todo lo que crees lo has elegido.
Hay ideas que heredamos. Decisiones que tomamos porque es lo que toca. Y verdades que defendemos con una seguridad que, a veces, ni sabemos de dónde ha salido.
Yo también lo he hecho. Muchas veces.
Ahora me interesa bastante más hacer preguntas que fingir que tengo todas las respuestas.
Escribo sobre eso. Sobre lo que creemos, lo que cuestionamos y todas las contradicciones que encontramos por el camino.
Una carta a la semana. Gratis. Sin discursos para decirte cómo tienes que vivir.
UNA CARTA. CADA SEMANA.
Hay cosas que no caben en un Reel.
Y otras que, sinceramente, prefiero escribir.
Por eso he creado CARTAS DE ELISABET.
Una carta a tu correo, cada semana.
A veces te contaré algo que me pasó. Otras, algo que he leído, que me ha hecho cambiar de opinión o que llevo días sin quitarme de la cabeza.
Podemos acabar hablando de libertad, de maternidad, de salud, de dinero, de creencias, de lo que comemos o de esa extraña facilidad que tenemos para complicarnos la vida.
No hace falta que estés de acuerdo conmigo.
De hecho, casi prefiero que no lo estés siempre.
Lo interesante empieza cuando dejamos de repetir respuestas y nos atrevemos a hacernos mejores preguntas.
¿Te escribo?
Ya estás dentro.
La próxima carta llegará a tu correo.
Si no la ves, mira en Promociones o en Spam y muévela a tu bandeja principal para que las siguientes lleguen bien.
No he venido a darte la razón. Ni a quitártela.
Hay gente que tiene una respuesta para todo.
Yo cada vez tengo más preguntas.
Me interesa por qué creemos lo que creemos. Por qué algunas cosas nos parecen normales hasta que alguien las cuestiona. Por qué defendemos decisiones que ni siquiera sabemos si hemos tomado libremente.
Y también me interesa esa manía que tenemos de buscar a alguien que nos diga qué pensar.
Da igual si lleva bata, traje, túnica o millones de seguidores.
Cuestionar una idea no significa que la contraria sea cierta.
Y desconfiar de una explicación tampoco convierte automáticamente a otra en verdad.
Parece evidente, ¿no?
Pues no siempre actuamos como si lo fuera.
Aquí no encontrarás verdades reveladas. Encontrarás preguntas, historias, opiniones y alguna que otra contradicción. Empezando por las mías.
Estudié ingeniería. Y acabé buscando respuestas en India.
No era exactamente el plan.
Estudié Ingeniería Industrial, me especialicé en prevención de riesgos laborales y seguí durante un tiempo el camino que, sobre el papel, parecía tener sentido.
Hasta que empecé a cuestionarme si aquella era la vida que quería.
Y me fui.
Viajé a India. Conocí otras formas de vivir, otras maneras de entender el mundo y también otras ideas en las que creer.
Me adentré en el yoga, la postura, la respiración y el conocimiento del cuerpo.
Durante años pensé que estaba encontrando respuestas.
Y con el tiempo empecé a preguntarme si, en algunos aspectos, simplemente estaba cambiando unas creencias por otras.
Porque puedes abandonar un camino que otros han elegido para ti y terminar siguiendo otro sin cuestionarlo demasiado.
Tiene su gracia. Sobre todo cuando estás convencida de que ahora sí eres completamente libre.
Mi historia tiene muchos giros, contradicciones y decisiones que, vistas desde fuera, seguramente no tienen demasiado sentido.
Y no voy a fingir que siempre supe lo que hacía.
Hoy escribo desde todo lo que he vivido, lo que he aprendido y lo que todavía estoy dispuesta a poner en duda.
CONOCE UN POCO MÁS DE MI HISTORIA →Hay preguntas que incomodan. Por algo será.
- ¿Por qué llamamos libertad a una vida de la que no sabemos cómo salir?
- ¿Por qué damos por cierta una versión de la historia y rara vez nos preguntamos quién la contó?
- ¿Qué sabemos realmente de lo que comemos? ¿Y qué parte de nuestras decisiones alimentarias depende de la información, la costumbre o los intereses comerciales?
- ¿Por qué hay personas que no quieren tener hijos? ¿Y por qué nos cuesta tanto aceptar decisiones vitales diferentes de las nuestras?
- ¿Por qué confiamos tanto en unas fuentes y desconfiamos automáticamente de otras?
- ¿Qué ocurre cuando una idea, repetida suficientes veces, deja de parecernos una idea y se convierte en una certeza?
No tengo intención de resolver estas preguntas en cuatro párrafos.
Algunas requieren investigar. Otras, escuchar a personas que piensan diferente. Y muchas exigen reconocer que todavía no sabemos lo suficiente.
Pero me parece bastante más interesante eso que tener una opinión inamovible sobre cualquier cosa.
No se trata de llevar la contraria. Se trata de no dejar de pensar.
Una frase que me ronda la cabeza
NADA ES VERDAD.
Provocador, ¿verdad?
Pero no significa que los hechos no existan. Ni que todo sea mentira. Ni que cualquier explicación valga lo mismo.
Significa que me interesa cuestionar esa facilidad con la que confundimos lo que creemos con la verdad absoluta.
Hay cosas que sabemos. Otras que suponemos. Y algunas que repetimos tantas veces que terminamos olvidando la diferencia.
A mí también me pasa.
Por eso, más que una respuesta, «NADA ES VERDAD» es una provocación para seguir preguntando.
ELISABET OSORIO · LIBROS
Empecé escribiendo sobre el cuerpo. No pienso quedarme ahí.
APAGA EL RUIDO
366 prácticas para darte cuenta de todo lo que haces de más.
¿Cuántas veces has terminado el día agotada sin darte cuenta de cuánto habías apretado la mandíbula, subido los hombros o contenido la respiración?
Escribí este libro para llevar la atención a ese esfuerzo invisible que hacemos mientras vivimos.
No para añadirte otra obligación.
Sino para ayudarte a descubrir lo que ya estás haciendo, muchas veces sin darte cuenta.
366 prácticas de postura, respiración y conciencia corporal para explorar tu relación con la tensión cotidiana.
Edición sin dedicar disponible en Amazon.
Y seguiré escribiendo.
Porque cuanto más observo el cuerpo, más me interesan las ideas, las decisiones, las exigencias y las historias que llevamos detrás.
Este es mi primer libro publicado.
No será el último.
No necesitas pensar como yo para leerme.
De hecho, sería bastante aburrido.
Solo necesitas un poco de curiosidad y estar dispuesta a considerar, de vez en cuando, que quizá alguna cosa no sea exactamente como siempre la has visto.
Yo pondré las historias, las preguntas y mis propias contradicciones.
Tú decides qué haces con ellas.
¿Te escribo la próxima carta?
Ya estás dentro.
La próxima carta llegará a tu correo.
Si no la ves, mira en Promociones o en Spam y muévela a tu bandeja principal para que las siguientes lleguen bien.